Vacuidad, vergüenza y colores blancos.

Abrí los ojos. La imagen era la misma desde hacía años. El blanco resplandecía cual perfección imaginada. El resto era todo indigno.

Soñé que me encontrabas. Soñé que te hería con mi ego. Soñé que me estaba costando mucho acallarlo. Soñé que era aquella otra persona.

No pude evitar las lágrimas. Pero no fluían. Podía notar casi cuántas se inhibían. No querían salir por miedo, por angustia, por dolor.

Qué paradoja…

Mi estómago estaba lleno, demasiado. El color blanco me generaba sentimientos contradictorios. No supe si parar o seguir.

No supe si lloraba por nostalgia hacia él o hacia el Yo que perdí.

Seguí observando el color blanco, seguí escupiendo a la vida. Seguí tiñendo todo de negro. Seguí sintiéndome vacía.

Entonces desperté.

Un sonido cercano, un martillo golpeando metal, me recordó que estaba en casa. Que el carpintero trabajaba y disfrutaba con ello.

Me inundó una sensación de familiaridad inmensa, sin haber visto jamás a aquel hombre de manos honradas.

Sentí ganas de bajar y abrazarle. Darle las gracias por despertarme, por ser,  por trabajar con madera.

– Guten Morgen Herr. Tischler! Darf ich Sie umarmen?  …  

Ahora me imagino la cara del tío. Sonrío…

Fue entonces cuando apareció la idea. La nostalgia sentida, la tristeza, el miedo a la soledad.

– ¿De quién escapas?

– Escapo de mi misma. -suspiró en aquel instante- Has retomado contacto esta noche con un Yo que casi conseguiste vencer…

Decidí no seguir el juego. Ahora sé que estuviste en mis sueños para recordarme de quién he estado huyendo.

También sé que las nubes van a existir probablemente todos nuestros días. Que a veces podré obviarlas y otras veces lloraré al verlas.

Los juicios externos seguirán balanceándose al compás del viento. Las tormentas puede que sigan su curso, pero esta vez elegiré el respeto.

Descubrí que algunas veces es mejor no preguntar por qué, sino simplemente aceptar. No quiero analizar más qué es lo que nos llevó a este preciso instante.

Te sentí esta noche dolido. Te sentí cerca de nuevo. Quise darte amor. Lo quise con todas mis fuerzas.

Desperté en un inmenso huracán donde debí buscar respuestas.

Encontré lo que buscaba…

Encontre que tú en mi sueño eras yo en mi realidad.

 

IMGP2803

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